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miércoles, 12 de octubre de 2011

¿Teatro norteamericano?

Miguel Angel Mejia Reyes
Relaciones Internacionales
Universidad de las Américas Puebla

El pasado lunes, 10 de octubre se frustró un supuesto "complot" en contra de embajadas dentro de territorio norteamericano por parte de terroristas iraníes y el cartel mexicano de los Zetas.

Los iraníes se reunieron con quien supuestamente era un miembro de dicho cartel mexicano, cuando en realidad se trataba de un agente norteamericano encubierto que ya llevaba un seguimiento del caso desde hacía meses; la participación del gobierno de México consistió según los informes únicamente en prestar el territorio (igual que siempre) donde fueron detenidos y enviados a los Estados Unidos.

El gobierno iraní a negado cualquier tipo de vínculo con los supuestos terroristas, llamando a la sociedad internacional a no creer en las palabras de los terroristas que no responden a los intereses de su gobierno. Además de hacer un llamado a recordar las acciones bélicas sin la suficiente justificación de los Estados Unidos en los últimos años, y ambos fundamentos a mi parecer tienen aspectos que deben considerarse.

Por parte de los Estados Unidos, el gobierno federal ha demostrado su agradecimiento a la ayuda del gobierno mexicano por la participación en la captura (la cual sin duda únicamente se efectuó gracias a la inteligencia norteamericana), así como se prepara a estudiar las medidas para "castigar" a Irán  a mi parecer sin las pruebas necesarias. 
Y a la vez, ciertos sectores estadounidenses llaman a el gobierno de su país a tomar acciones en México, pues a su consideración el narcotráfico mexicano representa ya un problema de seguridad interna de los EU que México no puede controlar, acusaciones a las que sin duda el gobierno mexicano no ha sabido responder creando una bomba de tiempo alrededor suyo.

El papel de México se ha limitado a participar pasivamente en este -teatro- en el cual él mismo se está viendo perjudicado, sin embargo el gobierno federal se centra en soñar con un mundo de cooperación con los EUA sin ver que este mismo a involucrado a los dos países que se encontraban bajo mira de intervención militar norteamericana en un solo conflicto. ¿Así o más fácil la cosa para los EUA?

Y según yo, ¿cuáles son las implicaciones de esto?

De ser cierta la implicación del gobierno iraní en el intento de atentado, esto presentaría a Irán como un país suficientemente ingenuo, que cometió una imprudencia después de haberse cuidado tanto después de estos años, sin duda se cuestionaría el hecho de ¿porqué ahora?

Si nos dejamos llevar por la teoría (igualmente sin fundamentos) de la "conspiración norteamericana", entonces se quita un peso de encima con Irán, obteniendo un control casi absoluto de la región petrolera más rica del mundo; a la vez que cataloga al narcotráfico mexicano en la misma categoría que al terrorismo (lo cuál nuestro "distinguido" presidente ya había hecho erróneamente) y obtiene la excusa necesaria para aplicar la misma política antiterrorista dentro de territorio mexicano.

En relación a las dos perspectivas se habría de observar la posición de los demás países, una intervención militar en Irán sin duda alguna es un tema serio que causará de que hablar. Pese a que se sabe que si los norteamericanos le quieren entrar, le van a entrar le guste a quién le guste. Típico Nacionalismo expansionista disfrazado de Liberalismo, como se ha dejado ver siempre que es conveniente.

- ¿Y el gobierno mexicano?
- Muy bien, gracias. ¿Y usted?

miércoles, 23 de febrero de 2011

Irapuato no es Juárez

Ni Napolitano, ni el director del ICE, ni el fiscal general de los Estados Unidos entienden que la muerte del agente Zapata en carreteras mexicanas es un evento de terrible importancia para la soberanía de un país que se llama “México”.
Ellos se la pasaron diciendo durante las exequias del agente Zapata que él había muerto murió "no sólo para proteger a su país, sino al pueblo de México” (Morton-ICE). Napolitano dijo que “no vamos a descansar ni a ceder en nuestra determinación hasta ver que los responsables sean detenidos y paguen por sus crímenes" y el buen Holder (fiscal general) se lució, refiriéndose a Zapata: "trabajaba para ayudar a nuestros vecinos y aliados en México a cumplir con sus responsabilidades ante aquellos a los que sirven y para construir una nación que constituye un faro de esperanza y oportunidad, un lugar donde todos los mexicanos puedan vivir no con miedo, sino en unidad. Ganaremos esta lucha, ésa es mi promesa ante ustedes".
Thanks but no thanks!
Por un lado, el enojo de las autoridades estadounidenses se entiende desde la perspectiva de que cualquier pérdida de sus agentes debe honrarse como si fuese la última. Eso es de admirar a los norteamericanos. Acá en México muere un judicial o un estatal y a lo mucho lo entierran rápido o hacen ceremonias selectivas, sobre todo si fueron varios los caídos. Pero no se hace nada por parar la carnicería.
Es de admirar a las autoridades norteamericanas su determinación de aclarar todas y cada una de sus bajas en la eterna guerra de los buenos contra los malos. Mientras que en México nos medio conformamos que medio paren la matazón.
Pero de eso a que nos cuelguen un héroe… thanks compadre, pero no hay necesidad. Cada quien trabaja desde su respectivo lado de la frontera. Ya tenemos 35,000 héroes, francamente no se necesita ni uno más. Hasta donde yo entiendo, todo el personal norteamericano de justicia y seguridad que trabaja en territorio mexicano sabe perfectamente a lo que se enfrenta y que su muerte siempre será un activo para los Estados Unidos, pero no para México. Lo que siguió (y sigue) es indignante: El FBI cerrando las carreteras federales mexicanas y la PGR elevada a carácter de pariente pobre en las averiguaciones del crimen. Y ya no se diga las regañizas telefónicas  de funcionarios americanos a su contraparte mexicana.
Una persecución norteamericana sobre algún cártel mexicano, definitivamente corre el riesgo de vestir de héroes a los narcos. No obstante, los servicios de inteligencia tienen un panorama muy claro acerca de quién es quién y dónde andan los que andan entre los narcos mexicanos. Así que parece que es cuestión de tiempo que el largo brazo de la justicia norteamericana agarre a los culpables y ¡órenle jijos de la jijurria! A una cárcel de máxima seguridad gringa y el resto de la historia ya es conocido: en México se les hace algunos corridos y, si son ejecutados, empieza su culto junto con el de la Niña Blanca.
¿Y el gobierno mexicano? Bien gracias: el presidente Felipe en el alucine diciendo ante inversionistas japoneses que la seguridad en ciudades mexicanas es equiparable a ciudades europeas. En efecto, Irapuato no es Juárez. Todavía. En el inter, la inteligencia mexicana deja de existir oficialmente ante la acción que a sus largas y anchas la inteligencia norteamericana actualmente despliega no nada más para el caso Zapata, sino para cualquier detalle estratégico y táctico en la guerra contra las drogas. Llevándose de corbata (por delante, pues) a los militares mexicanos y haciendo añicos las aspiraciones democráticas de este gran país, llamado México.
Lo que ni Napolitano, ni Holder, ni Morton entienden es que la muerte del agente Zapata es inútil mientras los norteamericanos no enfrenten con los destos bien puestos el problema de drogadicción de su población. Mientras la demanda de drogas no disminuya significativamente, el problema seguirá en los dos países. Se necesita creatividad y ganas de resolver el problema, no funerales transmitidos en vivo y promesas cínicas de violar la soberanía de otro país.
Nuevamente: soluciones transnacionales a problemas transnacionales. Mi más sentido pésame para la familia Zapata y para las familias de 35,000 mexicanos sacrificados para que los norteamericanos  ya no se droguen. Todas ellas muertes inútiles, so far, if I may.

Dr. Cano