martes, 8 de marzo de 2011

¿Volverá el PRI con Peña Nieto?



Las elecciones del 2012 comienzan a ser un foco de atención. Entre los posibles candidatos presidenciales, Enrique Peña Nieto destaca por su popularidad entre los militantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y entre la población en general, haciendo posible un regreso del mencionado partido a la presidencia.

Existen diversos factores en la realidad nacional, que inciden a favor de PRI y Peña Nieto: uno de los principales es el disgusto de la gente con el gobierno actual. Aunque la economía del país se encuentra fuerte y estable, la guerra contra el narcotráfico desatada por el gobierno de Felipe Calderón ha incrementado enormemente la violencia en el país, lo cual a colocado al Partido Acción Nacional en el 3er lugar de preferencia a nivel nacional.

Otra fortaleza es la indiscutible popularidad de Peña Nieto, quien invierte alrededor de 130 millones de pesos al año en publicidad para su gobierno, lo que le ha generado el apoyo de las televisoras que se ha traducido en que ya es conocido por 9 de cada 10 mexicanos, y en una encuesta realizada por el gabinete de Comunicación Estratégica se reportó que el 49.7% de los votantes elegirían a Enrique Peña Nieto como presidente de México, seguido por Marcelo Ebrard militante del Partido de la Revolución Democrática (PRD) con el 18.2% de los votos y Santiago Creel quien contendería por  Partido Acción Nacional (PAN) con el 14%.

El ultimo factor favorable al PRI que mencionaremos es la falta de candidatos “fuertes” del PAN y la división de los partidos de izquierda.

Actualmente 17 estados son gobernados por el PRI por lo cual podemos pensar que el PRI sigue tomando fuerza.

Entre los factores adversos, al Partido Revolucionario Institucional (PRI), está su imagen desgastada debido a un pasado autoritario y con altos índices de corrupción,  además de que su maquinaria electoral ha perdido efectividad como lo demuestran  las recientes victorias electorales de la oposición en estados tradicionalmente Prisitas como: Oaxaca, Guerrero  y Puebla.

El escenario, que en este momento, aparece como el único que puede impedir la victoria del PRI, es una alianza entre PAN y PRD con un candidato fuerte. En este sentido hay quienes piensan que pueden tener una buena aceptación entre los electores, aunque hay otros que opinan que las diferencias ideológicas (por ejemplo respecto al aborto, uniones civiles entre homosexuales) les harían perder un numero de votantes suficiente para perder la elección aun en ese escenario.

Todo indica que si las elecciones fueran hoy, Enrique Peña Nieto como candidato del PRI seria el ganador sin embargo, aun falta mucho tiempo y  la mencionada ventaja podría facilitar la alianza PRD-PAN, no podemos descartar, como ha ocurrido en el pasado las elecciones, pudiera surgir información hasta hoy desconocida  que cambie las tendencias, además de que los altos índices de violencia en el Estado de México o posibles actos de corrupción o delictivos de los colaboradores de Peña Nieto,  podrían también influir negativamente .

Lucía Zúñiga Werner
Relaciones Internacionales
Universidad de las Américas Puebla

Escúchanos compadre

Las consecuencias de WikiLeaks no terminan de darnos sorpresas, y esta vez le tocó el turno a México, concretamente al presidente Felipe Calderón Hinojosa y al ejército mexicano.  Desde diciembre del 2010 se filtró un cable supuestamente proveniente del embajador de Estados Unidos en México, Carlos Pascual, que hace referencia a las “debilidades” del ejército mexicano. En éste se describía que el ejército mexicano “tiene una nula preparación, es lento, sufre aversión al riesgo, está dividido y no es una garantía en la lucha contra el crimen organizado que emprendió el gobierno del Presidente, Felipe Calderón.”[1]

“No me ayudes compadre” fue la respuesta del presidente mexicano cuando periodistas estadounidenses le preguntaron sobre este tema mientras daba una conferencia de prensa por su visita al vecino país la semana pasada. Y para no quedarse atrás y mostrar que “tiene” una buena relación con Obama, agregó que hablaría con el presidente estadounidense para valorar (o más bien quejarse de) las acciones del embajador. Pero oh sorpresa, el pobre FCH se tuvo que quedar con sus quejas porque sí, el Embajador Pascual se queda.  Philip Crowley (Secretario adjunto de Asuntos Públicos del gobierno estadounidense) calificó de ‘“excelente” la labor de Pascual y su equipo en defensa de los intereses nacionales estadounidenses”’ [2] y agregó “nos esforzamos con México en los temas de seguridad que nos preocupan a ambos y reconocemos el peso extraordinario que recae sobre las instituciones mexicanas.”’[3]

Honestamente, ¿qué esperaba el presidente Calderón? ¿Realmente creía que Obama destituiría a Pascual sólo por reportar una clara verdad? No me malinterprete, tengo esperanzas de que no todos los miembros del ejército sean como los describe Pascual, de verdad lo espero, pero con 34 mil muertos en los que va del sexenio de FCH, ¿qué se puede pensar? El comportamiento del Presidente Calderón no fue una simple reacción en defensa de la soberanía nacional e institucional; lo que realmente significó fue un malestar por la crítica directa que se hace a su política de seguridad. El Embajador Pascual puso en “evidencia oficial” la falla de la política anti-crimen del gobierno federal, situación que claramente molestó a FCH porque éstas declaraciones legitiman las voces mexicanas que protestan diariamente contra la política de seguridad federal.

Si bien Estados Unidos no tiene que andar opinando sobre nuestras instituciones, las afirmaciones evidencian el clamor general. ¿Acaso no todos pensamos lo mismo que concluyó Pascual? Miles de mexicanos seguimos quejándonos de las acciones militares, de sus errores y del estado de caos que lejos de controlar  han aumentado. Y ¿qué ha hecho el presidente? Nada. Pareciera que ante las quejas ciudadanas se hace el sordo. La diferencia que hace que la crítica venga desde afuera, ¿cierto? ¿Cuándo seremos escuchados los ciudadanos? ¿Tenemos que esperar otro informe que hable de las fallas políticas y haga enojar a nuestro presidente? Los políticos olvidan que no fueron fuerzas internacionales los que los hicieron llegar al poder, fuimos los millones de ciudadanos que votamos y que alguna vez creímos en ellos. Así, nuestro clamor es “escúchanos compadre”, escúchanos Felipe Calderón Hinojosa. En estos 4 años van más de 34 mil muertes, y ¿es posible que usted señor presidente aún se sorprenda por las declaraciones del Embajador? Seamos prácticos, las declaraciones simplemente reflejan la realidad. Ya no andemos dándonos de topes y mejor acepte que las cosas se han salido de sus manos. Sí, defendamos la soberanía nacional pero aceptemos las graves fallas que tienen algunas instituciones mexicanas.

Ana Karen Mendoza Montealegre
Ciencia Política
Universidad de las Américas, Puebla


[1] Ana Anabitarte, “El ejército es lento y mal preparado”, El Universal ( 3 de diciembre de 2010). Disponible en : (http://www.eluniversal.com.mx/nacion/182233.html
[2] Milenio, “Pascual se queda, pese a malestar de Calderón: EU”, Milenio (5 de marzo de 2011) Disponible en: (http://www.milenio.com/node/662468).
[3] Ibid

lunes, 7 de marzo de 2011

Comete un PAN

El pasado 24 de febrero (ósea hace buuuu) el Presidente del PAN a nivel nacional, Gustavo Madero, dio una conferencia en la UDEM alentando al alumnado presente a tener una mayor participación social e interés en la política.

Si tuviera que describir la conferencia con una sola palabra elegiría interesante. No por buena o mala, simplemente no se me ocurre otra manera de describirla. Los temas fueron bastante trillados, el típico vamos bien, el país va a estar mejor, hay crecimiento económico y blablablá.

Pero por otro lado las preguntas efectuadas al final de la plática fueron respondidas de una  manera directa.  Personalmente creo que eso es raro, no solo para un funcionario público sino tambien para cualquier persona. Claro ninguna abordo temas polémicos como la guerra contra el narco o que si Calderón es alcohólico.

A fin de cuentas, la llamada conferencia me hizo pensar y darme cuenta que aun hay gente que cree en este partido, y que no tiene nada de malo. Hasta hace poco pensé que las futuras elecciones presidenciales serian ganadas por el PRI, sin embargo nada es seguro.

Así que me puse a reflexionar con algunos amigos acerca de los aciertos y desaciertos del Partido Acción Nacional. Comenzamos con la ya famosa transición a la democracia. Es verdad que con la victoria de Fox el reinado cuasi imperial del PRI llego a su fin después de 71 años, pero ¿realmente fue para bien?

En mi parecer, si. Siempre he dicho que el PRD debió haber ganado las elecciones presidenciales pasadas. Tranquilos no soy izquierdista radical Robín Hood ni nada de eso, simplemente pienso que con esa victoria se hubiera logrado la tan anhelada transición a la democracia, con una verdadera alternancia del poder.

Sin mencionar, que habríamos visto realmente tres tipos de gobiernos distintos, logrando reforzar nuestros viejos puntos de vista o creando algunos nuevos.  Sin embargo llegaron las elecciones, todos sabemos que hubo trampas y el partido que realmente gano nunca subió al poder, logrando así únicamente un gobierno débil e inestable falto de credibilidad.

En los casi 12 años que han pasado desde el cambio de partido, considero que el tema que más nos ha afectado como país es la lucha en contra del narcotráfico. Son tristes realmente los acontecimientos que han pasado durante los últimos años, aunque no creo que hayan sido en vano.

La guerra ha ayudado a crear algo en la mente de todos los mexicanos, conciencia.  Conciencia de que malos gobernantes son igual a mal gobierno y mal gobierno es igual a malas políticas. Esto solo se transforma  en calamidades para el pueblo, quienes supuestamente son los dueños del poder político del país.

Las cosas no van a volver a ser iguales. Hay gente que piensa que si el PRI volviera al poder, los viejos acuerdos se respetarían nuevamente y la situación volvería a ser la de antes. Lamento decirles que no va a ser así. No hay poder en el país que sea capaz de detener al crimen organizado.

No se decepcionen que ese no es el punto del presente artículo, el punto aquí es no agarrar de excusa ese ridículo argumento de que las cosas volverán a ser como eran.  La noche siempre es más oscura antes del amanecer.  Yo he perdido hasta cierto punto la fe en el país.

El sistema es corrupto e ineficiente, no existe el capital para lograr el desarrollo del país y la concepción de seguridad se va alejando poco  a poco de nuestras mentes. Pero no solo nuestro aparto político tiene la culpa, nosotros como ciudadanos del país tambien la tenemos.

Es por ello que este es el momento de crear un cambio, nuestro cambio. Si algo me gusta de mi universidad es el ver que hay gente que si se interesa por lo que pasa en nuestro país, tiene opiniones y quisiera hacer algo por ayudar.

Yo no sé si haya un mejor partido, lo que si se es que si defendemos lo que consideramos correcto el cambio tiene que llegar. El partido actual se ha visto frenado a efectuar reformas drásticas al país por la oposición de los demás partidos.  Nosotros podríamos cambiar eso.

6 años son pocos para crear un cambio radical en el país. Nosotros tambien podríamos cambiar eso. Cada vez estoy más de acuerdo con la reelección. Por lo menos en el poder legislativo. Somos el único país disque democrático que no cuenta con ese mecanismo para la rendición de cuentas.  

Nadie sabe como terminara este país, ni que sucederá en las elecciones del próximo año, lo que si se (lo que sabemos todos) es que si actuamos para tener un México mejor, en efecto  podemos lograrlo.

Los invito a reflexionar acerca de su voto. Y no únicamente con él, sino tambien con cualquier mecanismo alterno que nos permita participar en la política. Si nosotros no creamos el cambio ¿Quién lo hará?

Sergio Martínez Peralta
 Lic. en Estudios Internacionales
Universidad de Monterrey

jueves, 3 de marzo de 2011

¿Por qué el leer que hubo muertes debido a la guerra contra el narcotráfico dejo de calar en nuestro sentir?

Hojearemos los distintos periódicos el día de hoy, y cansados nos preguntaremos cuando se van a eliminar los cabezales mencionando a la famosa y ya aburrida guerra contra el narcotráfico.

Quizá careciendo de respuestas optamos por crear un criterio propio acerca de lo que pasa, cuestionando el papel del gobierno donde se desconoce quien toma las decisiones.

El resultado de la población es la apatía. Ya sea con la detención de un sicario, porque desconocemos si se trata de un convenio del gobierno federal con los propios narcotraficantes o donde los medios de comunicación por distintos intereses le dan otro enfoque a la noticia.

Las guerras tienen una causa y una finalidad; por ejemplo, los americanos encausados por el derrumbe de las Torres Gemelas, justificaron la inversión y las muertes de millones de personas en Afganistán e Irak, hoy sabemos que su guerra por el poder sigue sin finalizar retirando sus tropas de tierras iraquíes pero centrándolas en Irán.

Por lo tanto, en México pasa una cosa similar, aparentemente la economía iba en pique por el dinero sucio y fue la mejor causa para desempolvar a los soldados e iniciarnos en la milicia; sin embargo sabemos que la guerra se va ganar cuando se quiera ganar, para el gobierno también es cuestión de negocios.

La seguridad nacional debe situarse como el conjunto de situaciones culturales, económicas y sociales que deben cuidar el territorio y garantizan la soberanía de los intereses de la nación y sobre todo  el de proteger la vida de las personas, no el de matar a cual civil se cruce por el camino.

Es aterrador saber que las organizaciones narcotraficantes son más importantes que cualquier organización gubernamental, estando arriba del ejército e inclusive perteneciendo al mismo como sus jefes. Si antes el gobierno ejercía un poco de poder y control para someter al narcotráfico hoy es todo lo contrario. Actualmente, los papeles están al revés: los narcos dictan las reglas.

Como vivimos con la incertidumbre ente la verdad y la mentira ,la sociedad ha optado por buscar sus fuentes; "el confidencial" es una pagina que recibe tres millones de visitas a la semanas, mas sus seguidores en Twitter y Facebook. A pesar de tener ejecuciones, enfrentamientos con la policía y ejercito, el publico lo prefiere, porque brinda la seguridad que ninguno de los dos gobiernos nos da. La sociedad mexicana a empezando a preferir obtener su propia veracidad de los hechos porque no tenemos claro si los medios de comunicación están pagados por el gobierno o por los sicarios.

Ver que el gobierno del narcotráfico ayude a la gente de escasos recursos, que haya niños idealizando a líderes de la droga y que todos evitemos comentarios mostrando respeto porque de lo contrario te matan, nunca ha sido culpa de la población; es el resultado de años de un mal gobierno.

Lo único que trasciende en el pensamiento mexicano es mantenernos al margen evitando ser uno mas.

Diego Alberto Silva Avila
Relaciones Internacionales
UDLAP

martes, 1 de marzo de 2011

¿La corrupción y el influyentismo son la raíz de los problemas en México?

Estamos viviendo una situación difícil en México, las oportunidades de triunfar cada vez son menores, la posibilidad de vivir una vida digna cada vez es más escaza, y la probabilidad de ser feliz es mínima. Pero realmente ¿Quién es el culpable?, ¿Qué podemos hacer para cambiar esto?
La corrupción y el influyentismo son uno de los problemas más grandes de México, cada vez se vuelve más parte de la cultura mexicana, corrupción de norte a sur, de este a oeste, al igual que el influyentismo, no hay rincón del país en el que no exista ninguno de los dos, muchas personas dicen que el problema viene del poder ejecutivo y legislativo, aunque podemos decir que el problema nace de la corrupción y el influyentismo.
En México solo hay tres formas de solucionar las cosas, una es el influyentismo, ya que con una llamada puedes solucionar “casi todo en tu vida”, y la segunda forma sería la corrupción, porque si no tienes contactos, con dinero también podemos hacer lo que nos propongamos, y la tercera viene siendo la suerte.
Estos problemas nos causan más problemas, aunque a simple vista no lo parezcan, si lo son, porque al llevar a cabo una de estas acciones, se manipula todo un sistema conformado por la sociedad.
Una persona, como lo es el presidente de la república, con una simple decisión puede afectar a millones de mexicanos. Una persona común y corriente con un acto ya sea de corrupción o de influyentismo, también afecta a toda una sociedad.
Un gran ejemplo sería la famosa mordida, mucha gente cree que es mejor pagar mordida a pagar una multa, y creen que salen ganando, porque les sale más barato, pero en realidad nos sale mucho más caro, y si no me creen pregúntense ¿Por qué subieron el I.V.A. del 15% al 16%?, ¿Cuánto dinero faltaba para el presupuesto presidencial?, todo eso los llevaría a darse cuenta, que si nosotros los mexicanos participamos en la corrupción, pagando mordidas, provocamos acciones en el gobierno como el incremento del I.V.A., Esto refiriéndose a la corrupción.
El influyentismo es un tema el cual afecta a muchos mexicanos, porque la mayoría de las veces en el entorno social, prefieren acceder y conceder a los amigos, familiares y recomendados, ya sean trabajos, permisos, problemas legales, etc. Esto les produce un mayor bienestar social a ellos como individuos, aunque a nosotros como sociedad nos afecta, ya que no tenemos la misma oportunidad. Lo interesante es que si escogieran a la persona más capacitada para cualquiera de estas situaciones ¿Qué pasaría?, o ¿Si a todos se nos aplicará todo el peso de la ley. Es algo que tendremos que tomar mucho en cuenta, para tener a un México desarrollado, para ver a un México de primer mundo.
Si México logrará disminuir estos problemas, y se dice disminuir porque eliminarlo es imposible, simplemente disminuyendo de una forma considerable, México se convertiría en otro y no existiría tanta pobreza, desempleo, narcotráfico, y todos los problemas que contiene este país.
Maximiliano Camarillo Limón
Ciencia Política
Udlap

En el 2006, solamente un cuarto de los mexicanos que viven en el extranjero votó para la elección presidencial. En el 2012 ¿pasará lo mismo?

Ciertamente, no lo puedo responder con un sí o un no. Lo que sí puedo decir, es que en las elecciones del 2006 existió un fracaso rotundo en cuanto al recibimiento de votos de mexicanos en el extranjero. Ya que se calculaba que 4.2 millones votarían, cuando la realidad fue otra, solamente menos de un cuarto lo hizo. Pero, ¿qué está haciendo el IFE? Por ahora, sacaron una nueva estrategia para evitar un bajo porcentaje de votos[1], y a ver si ahora se animan a votar …

Igualmente, otra pregunta surge en mi cabeza ¿por qué está pasando esto? O más bien ¿por qué muy pocos mexicanos votaron en el 2006? Nuevamente, no se le puede dar una respuesta muy concreta a esta pregunta. Sin embargo, pueden existir varios factores.  Como por ejemplo, seamos sinceros, la mayoría de los mexicanos no tienen una idea, lo suficientemente informada, de lo que pasa a nuestro alrededor en cuanto a la política, pero eso sí, están muy bien enterados de cuál fue el final de la telenovela. Ciertamente, una parte de la población mexicana sabe sobre política o sus anexos, de lo que yo sé de física cuántica.

Volvemos a este punto, que la opinión pública es muy importante, pero más importante, dejando a un lado a los activistas e inclusive a los ayudantes de los legislativos (‘legislative aids’), es más importante la de los periodistas, todavía un poco más concretos, la televisión. Si queremos ir más al fondo, los noticieros, estos personajes tan famosos (dígase Joaquín López Dóriga, entre otros), tienen la función de mantener a la ciudadanía mexicana informada.

Sin embargo, casi siempre realizan estas ‘Lay theories’ y al mismo tiempo influyen en las personas que llegan a ver estos noticieros. Este tipo de programas, cabe mencionar, tienen un alcance internacional, quiero decir que pasan por diversas partes del mundo. Siendo que muchos de nuestros compatriotas, que viven en el extranjero puedan llegarlo a ver. Los noticieros, en algunas ocasiones les brindan el espacio, a estos periodistas, para poder comentar o expresar su idea sobre algún tema político, algunas veces dicen que todo está mal y el gobierno es cada vez más corrupto, otros tratan de ser más optimistas.

Dando como resultado que diversos mexicanos que estén fuera de este, se sientan muy bien informados a cerca de los acontecimientos políticos de nuestro país. Al mismo tiempo todo esto hace que la ‘political awareness’ sea muy baja por parte de los mexicanos que no viven en el país. Por lo mismo de tener esta ‘political awareness’ baja, no tienen el suficiente interés de votar, si según los periodistas todo va a seguir igual. Pero también existe esta tremenda desconfianza de las instituciones gubernamentales por parte del ciudadano mexicano. Y bueno por qué no pensar en esta cuestión o posible respuesta “para qué voto si ni vivo en México…”

Volviendo a la pregunta ¿pasará lo mismo en el 2012? La verdad no sé, pero espero que los ciudadanos que viven en el extranjero puedan cambiar su forma de mantenerse informados y tratar de votar (teniendo una mejor predisposición política), ya que es un derecho que todos tenemos, quién sabe si cuente o no, quién sabe si las elecciones ya están ‘vendidas’, pero el votar, al menos para mí es una pequeña participación política. Espero, que con las nuevas estrategias que realizó el IFE se puedan generar más votos de mexicanos en el extranjero, pero ¿lo podrá lograr? ¿Tú qué opinas?
 
Omar Chavarría Obezo
Licenciatura en Ciencia Política
Universidad de las Américas Puebla

[1] Urrutia, A. “Buscan evitar el fracaso de voto de mexicanos en el extranjero.” La Jornada, 28 de febrero de 2011

La pesadilla mexicana

Cada año, decenas de miles de centroamericanos cruzan México en búsqueda del tan aclamado ‘american dream’. A su paso, muchos encuentran la muerte, otros son mutilados al caer de “la bestia” (tren del que se aferran para llegar al norte); muchos más son secuestrados, torturados o enganchados por el crimen organizado. Podríamos pensar que luego de la mal llamada “guerra” contra el narcotráfico de Felipe Calderón, el crimen organizado amplió su gama de posibilidades dando cabida a otros rubros en dónde no tenía o tenía poca influencia. Como mencioné en “Un lado más del dado”, podríamos ver al crimen organizado en esa figura, cambiando con facilidad de una cara a otra, o bien abarcando todas a la vez. El presente artículo busca cubrir un lado más, haciendo obviamente referencia a la cara en que se habla de la trata de personas.

            De acuerdo al Protocolo de las Naciones Unidas para Prevenir, Reprimir, y Sancionar la Trata de Personas, se entiende por trata de personas como “la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esa explotación incluirá, como mínimo, la exploración de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, la servidumbre o la extracción de órganos.” Por tanto, y una vez aclarado el concepto central, es conveniente analizar, ¿cómo es que se vincula la trata de personas, con la migración y el crimen organizado en México? En primer lugar, los migrantes –en su mayoría provenientes de Centroamérica- se han convertido en un negocio redondo para muchos; para los coyotes que los estafan, para los delincuentes que los secuestran, para los policías que los extorsionan. En sí, representan por su estatus migratorio un blanco fácil para las organizaciones criminales destinadas a este delito.

Por su parte, también cabe agregar que el sistema de migración mexicano se estructura de manera tal, que se presta a este tipo de agresiones. La existencia de un vínculo de corrupción y extorsión entre policías –tanto estatales como municipales- con los coyotes, permitía una relación que hasta hace algunos años podríamos considerar ‘estable’; existían los abusos, pero no había algo que no se arreglara con sobornos. Ahora pues, con la reciente intervención del crimen organizado en esta estructura –dónde se ha cooptado tanto a policías como coyotes-, los inmigrantes quedan a disposición de las bandas del narcotráfico. Es aquí donde los riesgos y la situación actual se potencializan. Las masacres de migrantes han marcado un hito, hasta el día de hoy analizado por el gobierno mexicano. Su respuesta, una reforma a la ley de migración con la finalidad de reducir las posibilidades al migrante de enfrentarse a tal situación.

A poco más de seis meses de la masacre de migrantes en Tamaulipas, los cambios no se han hecho de esperar. Para el actual director del Instituto Nacional de Migración (INM), Salvador Beltrán del Río la política a seguir deberá radicar en vigilar de una manera más especializada el paso de los inmigrantes; notificarles de los riesgos al momento de salir de sus respectivos países, tratando así de concientizar sobre la situación tanto a inmigrantes como a sus  gobiernos. Lo anterior debido a que la idea de blindar o poner un muro en la frontera sur le parece igual de ilógica e inútil como crear una policía de frontera; sin mencionar lo contradictoria que sería tal postura por la relación con Estados Unidos. La presente ley de migración otorga nuevos elementos para el análisis de la situación, y provee nuevas herramientas para vigilar mejor el paso de los inmigrantes.

La ley eleva a rango de ley al INM, crea un centro de evaluación y control de confianza para los empleados públicos el cual implica la capacitación formación y profesionalización en el área de trabajo. En materia de protección de derechos humanos se incluye un procedimiento para personas vulnerables, principalmente niños, niñas y jóvenes migrantes. Sobre derechos fundamentales, se permite el acceso a los servicios educativos y de salud, procuración de justicia, unidad familiar y el reconocimiento de su personalidad jurídica. Al mismo tiempo descriminalizan a los migrantes y retiran las facultades persecutorias a la Policía Federal, al tiempo en que se imponen sanciones penales a todo aquel que se sorprenda como coyote. En sí misma parece más que adecuada, sin embargo, me gustaría señalar varios puntos al respecto de esta ley.

            En primer lugar, y creo que es el primero que se percibe cuando se piensa en un cambio y un nuevo sentido a una organización es, ¿funcionará?, pues como se considera que el sistema es sumamente corrupto, habría que ver que tal funciona el nuevo centro propuesto en la Ley para mejorar y profesionalizar el sistema. Otro punto a reconocer es la consciencia de la relevancia que tiene para el migrante sacarlo del estigma de criminal y pasarlo a una esfera de confianza; buscando ganar su confianza, el gobierno le ofrece derechos y garantías, mismas que al conocer, puede ejercer y defenderse ante los abusos de autoridad o en su defecto, dejar de temer al acercamiento con el mismo gobierno. Por último, pero no menos importante, resaltar la relación de esta ley con las leyes inmigrantes de los estados del sur en Estados Unidos. Si éste ha sido un intento de mostrar cómo pueden solucionarse los problemas migratorios de manera positiva, habrá que primero considerar que México es un país de paso, hasta ahora no de recepción como lo es Estados Unidos; pero a pesar de esto, con buenos resultados tratando de atender esta situación, veo un progreso conveniente en el tema de la migración. Desafortunadamente, en la actualidad y ante la esfera internacional México será visto como la pesadilla antes de un buen sueño.


Diego A. Martínez
Lic. en Ciencia Política y Administración Pública
Universidad de Monterrey