jueves, 3 de noviembre de 2011

2012: La prueba de fuego

Por: Jesús Arturo Méndez Saucedo
Ciencia Política-UDLAP

Sólo una catástrofe podría provocar que Barack Obama no sea nombrado el candidato demócrata para buscar la presidencia de los EE.UU., de no suceder algún hecho extraordinario, se oficializará su postulación  en la convención del partido que tendrá lugar el día 3 de septiembre de 2012 en Charlotte, Carolina del Norte.
La condición del “menos peor” puede que sea la carta que le asegure la victoria en las próximas elecciones del 6 de noviembre de 2012 al actual presidente. Y es que Obama experimenta uno de sus peores momentos desde que empezó su mandato.  A pesar de haber empezado con muy altos niveles de aceptación entre la población, la popularidad de Barack Obama ha decrecido en los últimos dos años debido a diversas causas, entre las más importantes se encuentran: el cuestionado desempeño en materia económica, la política exterior y las reformas que no ha realizado. Además cuenta con  estadísticas muy interesantes en contra, ningún presidente ha sido reelecto con una tasa de desempleo igual o mayor al 9%, sí, la misma cifra de desempleo que viene enfrentando desde finales de 2008, además de que presenta el porcentaje más elevado de pobreza en 35 años con un 6.7% de su población en dicha situación, alrededor de 20.5 millones de personas (2010).
Lo bueno para la causa demócrata es que la oposición republicana no ha entendido ni aprovechado la debilidad actual del presidente. Los candidatos opositores en su afán por ganar el voto duro dentro de su partido han dado declaraciones dignas del salón de la infamia. Cada quien ya presentó su modelo de muro fronterizo, uno lo propuso electrificado, otro con doble barda, al parecer sólo falta la versión con un Mc Donald’s  incluido. Hay quienes se han atrevido a minimizar e incluso ridiculizar teorías como la evolutiva, la del calentamiento global, etc., además las declaraciones vertidas por cada uno de ellos en materia de inmigración deja muy claro que su posición en caso de llegar a la Casa Blanca será radical como ya lo hemos visto en algunos estados de la Unión. Esto ha provocado que los electores hispanos, a pesar del desencanto que están viviendo con Obama prefieran  votar por él, a hacerlo por cualquier candidato del GOP, esto es importante  mencionarlo, ya que los ciudadanos con capacidad de voto ascienden a 21 millones, la minoría que más ha crecido electoralmente hablando, según datos del Pew Hispanic Center.
Si los republicanos no han quedado fuera de la batalla es por lo benevolencia que tiene la media estadounidense con el partido de derecha.
Por último, la clave para Obama en este batalla rumbo a las elecciones de 2012 es que pueda capitalizar de manera contundente los errores de sus adversarios, tanto los cometidos por sus rivales directos como por los que se vayan produciendo en el Capitolio, algo que ya comenzó el día de hoy con los reclamos hacia los republicanos por la negativa de aprobar un estímulo que hubiera dado un millón de nuevos trabajos, con que Obama logre poner en evidencia la negativa de los republicanos para aprobar planes diseñados con el fin de reactivar la economía y que esa percepción permanezca en el ánimo de los ciudadanos estadounidenses, con eso será suficiente para contrarrestar las limitadas propuestas de sus oponentes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario