domingo, 6 de abril de 2014

¿Qué sigue?

Después de leer los siguientes cuatro artículos:

1. “Inspira Churchill a FCH en su lucha”, Mayolo López, Reforma, 14 de mayo 2011
2. “Yo, Napoleón”, Carlos Fuentes, Reforma, 24 de mayo 2011
3. “Eliminan (ahora sí) al 'Chayo'”, Antonio Baranda, Reforma, 10 de marzo 2014
4. “Los casos del “Chapo” y del “Chayo” revelan el fracaso de Calderón: expertos; ahora debe rendir cuentas, dicen”, Sin Embargo, 11 de marzo 2014

Antes de leer los artículos
Desde mi punto de vista, y sólo tomando en cuenta mi situación, y lo que yo viví durante 2006-2012, en el periodo presidencial de Felipe Calderón, el narcotráfico no disminuyó, y además aumentó el nivel de inseguridad. Me acuerdo muy bien porque, hasta cierto punto, ver decenas de militares en las calles de Xalapa todo el tiempo, se volvió algo normal. Fue a partir del sexenio de Calderón que se empezaron a oír muchísimas balaceras, y simplemente, la ciudad se volvió más insegura.
            La verdad es que nunca me pareció que la violencia fuera la única opción para reducir el narcotráfico. La violencia no se combate con violencia. Y no es que piense que no deban detener a los delincuentes, pero creo que debe haber formas más adecuadas de hacerlo.
            Suponiendo que de verdad Felipe Calderón creyera que la “Guerra contra el narcotráfico” era la única opción, yo supongo que en algún momento se debió haber dado cuenta que no estaba funcionando. Mi pregunta es ¿Por qué no la cambiaba?
Sin embargo, creo que acertó en algunas cosas, como la iniciativa para despenalizar el consumo en pequeñas cantidades de marihuana, para así, tratar a los adictos como lo que son y no como delincuentes. 

Después de leer las opiniones de los expertos, sobre todo en la 4ta noticia, estoy más que de acuerdo en que la política de Calderón hacia el narcotráfico fue todo menos triunfal, sobre todo porque hubo muchos costos, tanto vidas humanas, ya sea de delincuentes o no, y sociales, al aumentar la inseguridad en el país.
            También, creo que no se debería comparar a Calderón con Churchill más que por burla, porque  los nazis y el crimen organizado son diferentes tipos de personas y de maldad.
Es más, creo que lo que creaba miedo en la población, más que el que hubiera narcotraficantes en las calles, era el que hubiera militares por todas partes tratando de atrapar a dichos narcotraficantes.
Por otra parte, los argumentos de Carlos Fuentes de cuál debió haber sido la estrategia contra el narcotráfico y las drogas, me parecieron bastante convincentes, y los de Calderón, aún más tontos y superficiales.
Me parece que fue una técnica muy superficial el intento de  capturar a los líderes, o a los segundos o terceros de las bandas narcotraficantes como la solución, cuando estos son totalmente reemplazables.
            Tampoco entiendo la situación en la que, representantes de gobierno pudieron dar, de manera nacional y oficial, por muerto a alguien, sin evidencias tan importantes como el cuerpo, o cómo pudieron perder el cuerpo de un delincuente tan importante como Lazcano. 

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